17 feb, 2010
Cuando la separación no es consensuada
Posted by: Bookioo In: Chicas|Chicos|Cosas de Solteros|General|Psicología|Relaciones de Pareja
“En el amor todo ha terminado desde el día en que uno de los dos amantes piensa que existe la posibilidad de una ruptura.”
(Paul Bourget)
Si la voluntad de iniciar una relación siempre es cosa de dos, no siempre ocurre lo mismo con la decisión de finalizarla. Hay veces que una de las partes decide que no desea seguir adelante con la relación, mientras que el otro se desespera porque para él/ella las cosas están bien como están.
Otras veces un miembro de la pareja se enamora de otra persona; en otras ocasiones, uno de los cónyuges afirma que su situación de pareja en invivible, mientras que para el otro es soportable. Sea como sea, si uno de los integrantes de la pareja decide que la relación no puede continuar, al otro no le queda más remedio que aceptar esta decisión.
Cuando la decisión de la separación responde a la iniciativa de un solo cónyuge aparecen las figuras del que abandona y del que es abandonado. A priori la persona que toma la decisión de terminar la relación confía en sí misma y en sus aptitudes para salir adelante. Cree en sus posibilidades de superar el tránsito de la separación. Esto la coloca en una posición de fuerza respecto al otro miembro de la pareja, pero a la vez adquiere una mayor responsabilidad. Aunque haya dejado de sentir amor hacía su compañero, no puede dejar de sentirse responsable de la suerte del otro.
No es raro encontrar parejas en las que el cónyuge supuestamente más débil se aprovecha del sentido de la responsabilidad del otro para prolongar la unión. Además socialmente se tiende a proteger a la persona abandonada y a juzgar a la persona que abandona. Cuéntanos tu experiencia. ¿En alguna ocasión has sido juzgado/a por tu círculo social por el hecho de ser el que abandona a su pareja?

