Seguro que ya conoces buena parte de estos consejos, pero tenerlos reunidos a la vista no viene mal. Además, alguno no lo conocíamos y tiene pinta de funcionar…
1. Apaga la tele. Comer mientras ves la tele puede provocar que tomes 40 calorías más de lo normal según un estudio reciente. Otras actividades como conducir o mandar un sms mientras comes también pueden distraerte haciendo que comas más. Asegúrate de comer sentada sin distracciones, aunque estés sola.
2. Pésate diariamente. De esta manera puedes saber cómo actuar. Si ves que engordas, sabes que tienes que reaccionar: menos comida o más ejercicio.
3. Desayuna equilibradamente. Empezar el día con una buena dosis de hidratos de carbono y proteínas y un poquitín de grasas asegura que el nivel de azúcar en la sangre esté estable. Además no te vas a morir de hambre durante la mañana y de esta manera no te vas a pasar con el almuerzo.
4. Duerme más. Irte a la cama media hora antes y levantarte media hora más tarde de lo normal puede ayudarte a tomar mejores decisiones con la comida. Cuando has descansado bien no vas a comer por estrés o cansancio.
5. Haz deporte. Hacer 5 minutos de flexiones y de abdominales te ayudará a aumentar y mantener la masa muscular. Mientras más músculo tengas, más alto vas a tener el metabolismo por lo que quemarás más calorías.
6. Picotea, pero sano. Picotear siempre ha estado visto como lo primero que hay que erradicar para perder peso. Pero los nutricionistas han descubierto que combatir el hambre tomando algo sano entre comidas es mucho mejor que aguantar todo el día y luego darte el atracón de comida basura.
7. Evita el alcohol. Un cóctel tiene pinta inocente pero son miles de calorías y sigues con el mismo hambre que antes. Los fines de semana puedes permitirte algún lujo pero entre semana no te pases.
8. Engaña a los antojos. Si tienes un antojo increíble de alguna comida, coge el móvil y llama a un amigo preguntándole por su día. Según estudios, los antojos sólo duran cinco minutos, así que cuándo acabes la conversación se te habrá olvidado completamente.
9. Ayúdate con la fruta. La fruta no tiene grasa y contiene básicamente sólo agua. De esta manera vas a estar llena sin haber consumido apenas calorías.
10. Mirate delgada. Cuando notas que tu fuerza de voluntad escasea, recuerda una imagen tuya de cuando estabas o te sentías delgada. Esta motivación visual te mantendrá centrada en tu objetivo y te recordará que puedes hacerlo.


